La pobreza esta presente en todo el mundo y los niños de nuestro país no se escapan de ella, cada noche se acuestan con hambre y al amanecer su suerte no ha cambiado y en el peor de los casos cambian la escuela por la calle y el trabajo. No reciben atención médica y les es mucho más fácil obtener droga que un beso. Por tanto si conocemos que los niños son el futuro de nuestro país, debemos tomar conciencia y responsabilidad de esto, procurando trabajar en función de una mejor calidad de vida para ellos. En nuestras manos puede estar llevarles la esperanza de un futuro mejor...